Cuando era pequeña tenia una gata que tenía un ojo azul y otro verde, me gustaba mucho mirarle sus ojos bicolor ya que me parecía muy extraño, hasta que un día vi a una persona con los ojos de diferente color, así que buscando por la red me encontré la razón por la que existen personas con esta peculiaridad.
Todo se debe a una mutación genética llamada Heterocromía.
La parte del ojo más visible y que aporta el color característico de éste es el iris. Se encuentra por detrás de la córnea y delante del cristalino (lens).
Consiste en un tejido fibrovascular, es decir, que posee tanto un componente muscular como pequeños vasos sanguíneos y que se halla tapizado en su zona posterior por una capa de un pigmento llamado melanina. Va a ser la concentración de melanina presente

en el iris la que tenga un papel más importante en el color de los ojos, aunque hay otros factores que también participan como los elementos fibrovasculares mencionados anteriormente. Si el color de los ojos dependiera sólo de la pigmentación por melanina únicamente tendríamos los ojos marrones o negros, ya que la melanina sólo tiene esos dos colores. Lo que ocurre en realidad cuando vemos, por ejemplo, a una persona con los ojos verdes, es un efecto óptico de la interacción entre la coloración de los distintos componentes del iris. Algo similar ocurre con la coloración azul de las venas más superficiales, la sangre que las recorre no es azul, simplemente el efecto óptico que se crea al mirar los vasos cubiertos por la piel nos da esa sensación.
De esta forma, a mayor concentración de melanina, más oscuros serán los ojos. Por ejemplo, unos ojos azules tienen una concentración de melanina menor a unos ojos marrones.
Y bien, ¿a qué se debe esta concentración de melanina que influye en el color de los ojos? A casi todos nos enseñaron en la escuela que los genes que producen
los ojos azules son recesivos mientras que los de
los ojos marrones son dominantes. Esto en realidad no es cierto del todo. Ya que el color de los ojos no sigue una Herencia Mendeliana, sino que intervienen varios genes entre sí de forma que el resultado o fenotipo final, lo que se aprecia a simple vista, es el resultado de la interacción de esos genes. Es lo que se llama una Herencia Poligénica, que también se encuentra en el color de la piel, la estatura, etc. De esta forma, una persona podría tener los ojos azules aún cuando los padres tienen ambos los ojos marrones. Así que pensar en la herencia mendeliana del color de los ojos como forma de confirmar los padres de una criatura es un método que cojea bastante.

Y, ahora así, pasamos de lleno al asunto de la Heterocromía. De normal, la mayoría de humanos es Homocromático en cuanto al color de los ojos, es decir, ambos ojos tienen el mismo color. Sin embargo, esto no ocurre en los raros casos de Heterocromía.
La heterocromía Iridium consiste en la coloración distinta de cada iris del ojo. No hay que confundirlo con la heterocromía Iridis, que es una coloración distinta en un mismo ojo y que es algo mucho más frecuente.


En cuanto a la heterocromía Iridium, que aparezca este rasgo, sin ninguna enfermedad, fármaco o traumatismo detrás, es decir, que aparezca de forma normal en el nacimiento sin ningún problema asociado es algo muy raro en la especie humana. Es mucho más frecuente encontrar esta peculiaridad en los Huskies Siberianos o en gran cantidad de gatos.


La heterocromía puede aparecer desde el nacimiento (congénita) o producirse a lo largo de la vida (adquirida).
Congénica: La única forma de heterocromía congénita que aparece sin problemas asociados es la llamada
Heterocromía Iridium Simple o Esencial. Esta puede tratarse de un carácter
hereditario, y se piensa (aún no está totalmente comprobado) que sigue un patrón de herencia dominante. La otra forma en la que puede aparecer es de forma
espontánea, sin ninguna razón hereditaria detrás. Se produce por una alteración en la expresión de los genes involucrados en el color de los ojos. Como aún quedan genes por descubrir, no se sabe con certeza en qué consiste esta alteración. Lo que sí sabemos es lo que produce, una migración diferente de los melanocitos (células productoras de melanina) durante la fase embrionaria/fetal en cada ojo, lo que da como resultado una concentración de melanina diferente y, por tanto, también un color diferente.
Adquirida: Es la forma más frecuente de aparición de las heterocromías y la lista de causas que pueden provocarla es aún mayor que la congénita.
-Colirios. Hay una gran cantidad de gotas para los ojos que pueden cambiar el color. Claro que los resultados no son predecibles. Si se desea aparentar (que no cambiar) un color de ojos diferente, para eso están los pupilentes de colores.
-Síndrome de Claude-Bernard-Horner Adquirido. Es mucho más raro que produzca heterocromía, a diferencia del congénito. Normalmente cuando existe una heterocromía y existe este síndrome lo más probable es que se trate de un Síndrome de Cluade-Bernard-Horner congénito.
El ejemplo más famoso de Heterocromía Adquirida es el cantante David Bowie

Si se fijan, tiene el ojo izquierdo marrón verdoso y el derecho azul. David nació con ambos ojos azules, pero en una pelea en el patio del colegio, un "inocente" alumno le clavó un compás en el ojo. Se trata por tanto de una heterocromía por depósito de hierro secundaria a un traumatismo. Y, si se fijan aún más, comprobarán que las pupilas no son del mismo tamaño. El compás no sólo provocó que el color de uno de sus ojos se alterara, sino que se produjo la parálisis de los músculos del iris que lo cierran o lo abren. Por eso la pupila de su ojo izquierdo tiene siempre el mismo tamaño independientemente de la luz a la que se exponga. Cosa que no ocurre con el ojo derecho que reacciona normalmente.